lunes 13 de diciembre de 2010

PRODUCTOS CON FECHA DE VENCIMIENTO.


SEMILLAS DE FE
PARA PERSONAS DEL SIGLO XXI
Semilla 00

© Pastor Iván Tapia

Cuando usted hace sus compras de alimentos -ya es costumbre- busca siempre aquella etiqueta o timbre que dice “fecha de vencimiento”. Esto es muy importante, ya que un producto alimenticio, sea que venga envasado en plástico, en lata o en frasco de vidrio al vacío, puede, después de cierto tiempo, sufrir descomposición. Si alguien llega a comer de un producto fuera de plazo, puede enfermar gravemente y hasta morir. Los dueños de casa responsables nunca dejarán de comprobar, leyendo la “fecha de vencimiento”, la vigencia y salubridad del producto.

Los seres humanos, aunque nos parezca increíble, también tenemos una fecha de vencimiento. No la llevamos escrita en algún lugar visible de nuestro cuerpo, así es que por favor no trate de encontrarla allí en su piel, pero quizás esté escrita en nuestro código genético. Nadie puede conocer esa fecha, quizás acercarse a ella en base a los antecedentes familiares, pero bien puede ser que se produzca tal fecha, el deceso, en un accidente callejero o por un repentino ataque cardíaco.

Ciertamente todos tenemos que morir. Es la realidad de todo ser vivo, en particular de todo ser humano. Y qué bueno es desconocer nuestra fecha de vencimiento! Esta falta de control sobre la vida a algunas personas les desespera; por eso acuden a adivinos y parasicólogos, pero en verdad es un conocimiento vedado para los humanos. Sólo hay Uno que conoce a ciencia cierta ese misterio. Si conociéramos la fecha algunos se prepararían en detalle, obsesivamente; otros se dedicarían a gozar todos los placeres posibles y caerían en más excesos que desconociéndola; otros se deprimirían; en fin habría tantas reacciones como tipos de personas hay.

Dios ha sido muy sabio al negarnos este secreto, pues desconocer tal fecha nos impulsa a cuidarnos mejor, tanto física como espiritualmente. El hecho de no saberla nos deja en una posición de ignorantes y dependientes de Alguien que es y será siempre Superior a nosotros; una buena forma de producir humildad en el ser humano. Además nos obliga a buscarle y reconocerle como nuestro Padre y Señor.

Si el médico le ha dicho que le queda cierto tiempo de vida, ese es un plazo estimativo. El Creador podrá acortar o prolongar ese tiempo a Su gusto. Usted sólo prepárese. Su fecha de vencimiento ya ha sido fijada.

viernes 17 de septiembre de 2010

¿QUIÉN O QUÉ CREÓ EL UNIVERSO?


El científico británico Stephen Hawking afirma en su nuevo libro, The Grand Design (El Magnífico Diseño), que el Big Bang fue una consecuencia inevitable de las leyes de la física, que Dios no creó el Universo y que las teorías científicas más actuales convierten en redundante la figura de un creador. El libro, del que el periódico británico The Times adelanta hoy algunos extractos, señala: "Dado que existe una ley como la de la gravedad, el Universo pudo crearse a sí mismo -y de hecho lo hizo- de la nada. La creación espontánea es la razón de que exista algo, de que exista el Universo, de que nosotros existamos". Por tanto, añade, "no es necesario invocar a Dios" para que haya cosmos.

No soy físico teórico, carezco de una formación científica profunda, aún cuando tengo estudios universitarios humanistas, y no podría discutir este tema en los mismos términos con el admirable Mr. Hawking, mas indudablemente mi fe no puede aceptar su última teoría.

Mi Biblia dice en su primera página “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Para todo cristiano, sea católico o protestante, la Biblia es la revelación escrita de Dios para la Humanidad. Éste se presenta como el Creador y la llamada naturaleza es para nosotros “la creación”. Todo cuanto existe en el planeta Tierra y en todo el Universo ha sido creado por el Ser Superior, que es Dios. Compartimos dicha creencia con judíos y musulmanes.

La Thorá hebrea señala “En el principio Elohim, Elohim creó los cielos y la tierra." Elohim es una palabra que tiene dos raíces gramaticales: "El" que significa fortaleza y poder ilimitado, y "Allah" que significa guardar o mantener una promesa. Elohim es también un nombre plural. En los umbrales de la Biblia, vemos una indicación de la naturaleza de Dios, como la vemos en la Santa Trinidad: Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo. Estos tres estuvieron presentes en la creación.

Para el Islam, uno de los 99 nombres sagrados de Alá (Dios) es Al-Jāliq, es decir “El Creador”. Dios en el Corán se nombra a sí mismo como Allah, nombre derivado de la raíz semítica El. Aunque el término es conocido en Occidente como referencia al Dios musulmán, para los hablantes en árabe (de cualquier religión, incluidos cristianos y judíos) se emplea como referencia a "Dios".

Como el mismo gran científico inglés ha escrito en el título de su libro, todo nuestro Universo, desde la más pequeña flor silvestre hasta la magnífica galaxia de la Vía Láctea, de la que formamos parte, obedece a un “magnífico diseño”. Es ley universal y física que todo efecto tenga su causa y en esa misma lógica podemos colegir que no puede haber diseño sin Diseñador. Todo el mundo sabe que las cosas no se hacen solas y, aún si consintiéramos que se hicieron por efecto de ciertas leyes, sin intervención de Creador alguno, terminaríamos preguntando: ¿Y quién creó esas leyes?

Nos habla de una “creación espontánea” y nosotros sabemos que en el mundo material en que vivimos aquello que es espontáneo siempre tiene una explicación. Por ejemplo la explosión espontánea de un cilindro de gas se produce por efecto de una alta temperatura. El diccionario define de tres modos la palabra “espontáneo”: Voluntario o de propio impulso; que se produce sin cultivo o sin cuidados del hombre; que se produce aparentemente sin causa. ¿Puede la materia inanimada –que no tiene pensamiento ni voluntad- crear un orden nuevo para ella misma? Todavía más allá: ¿podrá la nada crear materia? Si esto último fuere posible, aquella nada no sería nada, sino Nada, una nada pensante, con voluntad y espíritu creador. Para mí, esa nada sería Dios.

Al considerar la dirección que toman estas investigaciones y razonamientos, nos da la impresión que en el campo de las creencias se arribará a una especie de neo-panteísmo, basado en la visión de un cosmos pensante y dinámico, que se crea a sí mismo. Obviamente, en el plano de la religión, tal cosa no sería una evolución del pensamiento sino más bien volver a aquellas edades en que se adoraba la tierra, las estrellas y las criaturas, como dioses paganos.

Una vez más el ser humano quiere prescindir del Dios Creador, el mismo Dios que se ha revelado en la Sagrada Escritura; el mismo Dios que nos ha dado las normas éticas y morales del Decálogo; el mismo Dios que se ha dado a Sí mismo por amor a nosotros, en la cruz del monte Calvario; el mismo Dios que desea establecer Su gobierno o reino en los corazones de los seres humanos. No, respetado Mr. Hawking, la Humanidad actual no necesita una creencia así en estos días, sino al Dios que usted esquiva, una Persona llena de amor y compasión que trasunta el Universo, cuya huella podemos percibir a cada paso cuando observamos la vida a nuestra alrededor y cada noche, al mirar el cielo estrellado. Como dijo el salmista "Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos." (Salmo 19:1)

viernes 23 de julio de 2010

EL DISCÍPULO ARMANDO.

Conocí a Armando González Loncón en casa de quien era en ese entonces, mi guía espiritual, su hermano Guillermo. Ambos éramos sus discípulos recién convertidos a Jesucristo. Escuchábamos las enseñanzas con respeto y toda la fe de que aquellas inspiradas palabras las revelaba el Espíritu Santo. Armando y yo teníamos la misma edad. Eran los años 70. Mi condiscípulo era un hombre reflexivo, soñador, casi un poeta, nacido y criado, junto a los demás hermanos de Guillermo, en la ciudad de Calbuco. Estaba casado con una jovencita de Chiloé, la hermana Delfia. Nosotros en ese tiempo no nos tratábamos de “hermano” sino que por nuestro nombre de pila, como buenos amigos, porque se nos enseñaba a tener un trato tan íntimo como en la familia. Armando quedaba de pronto extasiado, mirando más allá del horizonte, y compartía en voz alta lo que sentía en su corazón por el Señor. Aquellas tardes y noches compartidas en la casa de nuestro discipulador, ubicada en el Cerro Toro, Camino de Cintura, serán para todos los que tuvimos la suerte de vivirlas, una experiencia inolvidable.

Tiempo después fuimos vecinos en Mesilla, en la calle Vargas, un barrio muy humilde, formado por viejas pequeñas casas, con patios interiores comunes. Nuestras hijas eran pequeñas y jugaban juntas. Recuerdo a mi Marina muy entretenida con la bella Danai, de Armando. Él trabajaba como carnicero en un comercio del barrio, yo como profesor de ciegos en una escuela en Chorrillos. Ambos estábamos construyendo nuestras vidas familiares, aprendiendo a vivir cristianamente, luchando con nuestras propias debilidades. Cada domingo nos encontrábamos en el salón de un colegio del Cerro Playa-Ancha, que nos facilitaban para nuestros cultos cristianos. A esas celebraciones nombrábamos como la “comunión”. ¡Vamos a la comunión! decíamos y éramos ingenuamente felices adorando al Señor, orando en forma libre y escuchando la Palabra de Dios en la prédica que nos daban los líderes.

Armando siempre fue una persona amable, sonriente, tranquila, respetuosa en el trato, sencillo, sin ínfulas de nada, con una mirada limpia.

Años después, cuando comencé a ejercer el pastorado, tuve algunas reuniones en su hogar y él y su esposa fueron muy cordiales y hospitalarios. Su casa siempre estuvo abierta a los hermanos y a cualquier persona que requiriese una ayuda. Siempre me llamó la atención el cuidado que nuestra hermana Delfia brindaba a la manutención del hogar, siempre muy limpio, ordenado y brillante.

En un período de crisis personal que viví y mi hermano Guillermo con su esposa María me acogieron en su hogar, fui vecino de Armando. Él participaba ahora en una Iglesia muy dinámica de Valparaíso. Allí alcanzó un nivel de liderazgo interesante y en su hogar funcionaba una célula. Desde nuestra casa se oían los cantos y las oraciones. Es evidente que Armando había crecido en el liderazgo.

Cuando mis hijos partieron a Europa, y me correspondía administrar un departamento de ellos en la población de la Marina Mercante, visité dos o tres veces a Armando en su carnicería. Ahora, después de más de 20 años, él ya era propietario de un negocio. Incluso su mujer administraba otro negocio. Es notable la capacidad administrativa que el buen Armando desarrolló, indudablemente supo gobernar su hogar, amar a su mujer, criar a sus hijas, educarlas e infundirles fe.

Una vez lo encontré en la calle, apoyado en un mirador a la bahía de Valparaíso. Me dijo bellas palabras acerca de la ciudad que veía desde lo alto. En su alma estaba indudablemente, el anhelo de que todos conocieran el Evangelio. Intercambiamos algunas palabras e informaciones y nos despedimos con un abrazo.

Mi último encuentro con el discípulo Armando fue en su linda casa de Curauma. Lo visité con mi amigo y hermano Guillermo, debido a su grave enfermedad –mal de Ela- que le invalidaba rápidamente e impedía respirar con facilidad. Junto a su hogar construyó su propio negocio y noté que mi querido amigo Armando había alcanzado la prosperidad material. Pudo bendecir a su esposa e hijas, seguramente al resto de su familia, pues era un hombre lleno de amor.

Hoy, cuando él descansa en los brazos del Señor, escuché y pude ver en su sepelio – bajo la intensa lluvia invernal y el viento de Playa Ancha – el testimonio de jóvenes, adultos y ancianos que le amaron, admiraron y agradecieron por la vida de este hermoso hombre que, a imitación de su Maestro, “anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo”[1]

Sin ánimo de contender con el Señor, pues Él es soberano para tomar de esta tierra a quien quiera y cuando quiera; no puedo dejar de preguntarme ¿por qué, Señor? ¿Por qué quitas de este mundo a un hombre bueno y aún joven? ¿Acaso no te habría sido útil para la obra en ese nuevo barrio, donde hay mucha gente necesitada de Tu Palabra? Tal vez nuestro hermano estaba ya cansado de tanto luchar por su familia; quizás ya había hecho la obra que el Señor le tenía asignada. O pudiera ser que Dios quiso defenderlo de futuras calamidades. Nadie puede saberlo. Pero sí aseguramos que el tiempo que el Padre le dio para cumplir su misión en esta vida, lo aprovechó al máximo y dejó una rica siembra en los corazones de sus hijas, nietas, familiares, amigos y hermanos en la fe.

Doy gracias a Dios por haber conocido y compartido mis primeros pasos en el discipulado cristiano con el hermano Armando. Pienso que en él se cumplió aquel poema bíblico que canta:

“1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino de pecadores,
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia,
Y en su ley medita de día y de noche.
3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,
Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae;
Y todo lo que hace, prosperará.

6 Porque Jehová conoce el camino de los justos;
…”[2]



Valparaíso, viernes, 23 de julio de 2010.

[1] Hechos 10:38
[2] Salmo 1:1-3,6a

domingo 20 de diciembre de 2009

MUERTE INTEMPESTIVA


¡La muerte es cierta y puede ser intempestiva! Haz una reflexión personal sobre esto..... Muy interesante, lee hasta el final..... Escrito está: "'No se engañe; De Dios no se burla: en absoluto lo que un hombre ha sembrado, eso debe él recoger." Aquí estan algunos hombres y mujeres que se burlaron de Dios:

John Lennon (Cantante):
Algunos años antes, durante su entrevista con una revista americana, él dijo:
'La Cristiandad acabará, desaparecerá.Yo no tengo que discutir sobre eso. Yo estoy seguro. Jesús era ok, pero sus asuntos eran demasiado simples. Hoy nosotros somos más famosos que Él' (1966). Lennon, después de decir que The Beatles eran más famosos que Jesucristo, le dispararon seis veces.

Tancredo Neves (Presidente de Brazil):
Durante la campaña Presidencial, él dijo que si consiguiera 500,000 votos de su fiesta, ni Dios lo quitaría de la Presidencia. Efectivamente élconsiguió los votos, pero se enfermó un día antes de ser hecho Presidente, y murió.

Cazuza (el compositor brasileño Bi-sexual, cantante y poeta):
Durante una muestra en Canecio (Río de Janeiro), mientras fumaba su cigarro, él resopló fuera algún humo en el aire y dijo: 'Dios esto es para ti.' Él se murió a la edad de 32 de SIDA de una manera horrible.

El hombre que construyó el Titánic:
Después de la construcción del Titanic, un reportero le preguntó cuan seguro sería. Con un tono irónico él dijo: 'Ni Dios puede hundirlo' El resultado: Todos saben lo que pasó al Titánic.

Marilyn Monroe (Actriz):
Billy Graham la visitó durante una presentación de un show. Él dijo que el Espíritu de Dios le había enviado a predicarle a ella. Después de oír lo que el Predicador tenía que decir, ella dijo: 'Yo no necesito a su Jesús.' Una semana después, murió en su departamento.

Bon Scott (Cantante):
El ex-vocalista del AC/DC. En una de sus canciones de 1979, él cantó: No me detenga, yo estoy bajando todo el camino, bajando por la carretera al infierno'. El 19 de febrero de 1980, encontraron a Bon Scott, ahogado por su propio vómito.

Campinas (EN 2005):
En Campinas, Brasil, un grupo de amigos borrachos, fue a recoger a una amiga..... La madre la acompañó al automóvil y estaba tan angustiada sobre la embriaguez de sus amigos y le dijo a la hija , sosteniendo su mano, ya sentada en el automóvil: 'Mi hija, Vaya Con Dios y permita que Él la Proteja... Ella respondió: 'Sólo Si Él (Dios) viaja en el maletero, porque aqui dentro ya está lleno' Horas después, en las noticias dijeron que hubo un fatal accidente, todos habían muerto, el automóvil no podía reconocerse, pero sorprendentemente, el maletero estaba intacto. La policía dijo que de ninguna manera el maletero podría permanecer intacto, se sorprendieron ya que dentro del maletero habia una canasta de huevos y ninguno estaba roto.

Christine Hewitt (Periodista jamaiquina y animadora) dijo:
La Biblia (la Palabra de Dios) fue el peor libro escrito en la vida. En junio del 2006 ella murió quemada imposible de ser reconocida en sucarro

*****************************************
Muchas personas famosas se han olvidado que no hay ningún otro nombre al que se dio tanta autoridad como el nombre de Jesús. Muchos se han muerto, pero sólo Jesús se murió y resucitó y está vivo.

jueves 17 de diciembre de 2009

COMENTARIOS ACERCA DE UNA PINTURA.



Sobre esta pintura que mide 117 cm. por 147 cm. y está en el living de nuestra casa, he recibido diversos comentarios, desde unos muy prosaicos y desinformados como que representa los restos de un avión en el mar o el fracaso de la fe, hasta quienes se quedan impresionados por la enorme ola o gustan de las distintas tonalidades azules. En verdad utilicé todos los azules de la paleta, también los mezclé con verdes y apastelé o agrisé con blanco o negro.

Hacer este cuadro al óleo sobre tela fue una aventura artística muy agradable. Como muchas creaciones no fue planificado. Cuando comencé no tenía plan alguno, sólo sabía que en algún momento pondría una cruz, porque de eso se trataba la serie pictórica que trabajaba en ese tiempo, por el año 1999 -es decir el siglo pasado- y recuerdo que sencillamente me puse a empastar desde la esquina superior izquierda, untado el pincel con mucha pintura y avanzando rítmicamente hacia el costado derecho, a golpe de pincel. Así estuve por mucho tiempo, no recuerdo cuantas sesiones, pero sí recuerdo que iba degradando los tonos y paulatinamente, sin proponérmelo, se formó la ola. Luego vino la mar transparente de base. Fue un placer realizar las veladuras hasta que lo único que faltó fue el madero flotando en medio de la mar.


Esta es una imagen muy fuerte en mi mente. No se a usted, pero a mi me habla de soledad, de peligro inminente, pero a pesar de todo... de seguridad porque ¡el trozo de madera flota! Nada ni nadie, ninguna circunstancia podrá hundirlo. Probablemente la seguridad de ese objeto abandonado al vaivén de las olas reside en su forma: es una cruz. Saque usted las conclusiones pues, como suele decirse, el Arte no se explica, hay que sentirlo y leer con el corazón lo que el artista quiso transmitir.

Título de la obra:
"Me echaste a lo profundo
en medio de los mares,
y me rodeó la corriente"

sábado 7 de noviembre de 2009

BUENOS PENSAMIENTOS.


"Te dejaré de amar el día que un pintor pinte sobre su tela el sonido de una lágrima."
Anónimo

"A los hombres les encanta maravillarse. Esto es la semilla de la ciencia."
Ralph Waldo Emerson (1803-1882); filósofo y escritor estadounidense.

"La ciencia puede descubrir lo que es cierto, pero no lo que es bueno, justo y humano".
Marcus Jacobson (1930-2001); neurocientífico estadounidense.

"Quien toma bienes de los pobres es un asesino de la caridad. Quien a ellos ayuda, es un virtuoso de la justicia."
Agustín, obispo de Hipona, teólogo.

"Considera las contrariedades como un ejercicio".
Lucio Anneo Séneca (2 a.C.-65 d.C); filósofo latino.

"No hay cosa que más avive el amor que el temor de perder al ser amado."
Quevedo

"La naturaleza obra sin maestros".
Hipócrates (460-377 a. de C.); médico griego.

"No hay duda que todo conocimiento empieza con la experiencia".
Inmanuel Kant (1724-1804); filósofo alemán.

"El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir."
Albert Einstein

"Una verdadera pintura del más pequeño hombre es capaz de interesar al hombre más grande."
Tomás Carlyle

"La oxidación por falta de uso gasta mucho más las herramientas que el propio trabajo."
Benjamin Franklin


domingo 18 de octubre de 2009

HIJOS DE UN REY.


Elizabeth Tapia


Una de las experiencias en común, que todos los humanos hemos vivido, es que hemos sido pequeñas niñas o niños.

¿Qué significa esto? Que hemos jugado en el mundo de la fantasía con ideas, sueños e ilusiones, transladándonos a ese mundo donde normalmente todo es posible, si lo deseamos con suficiente intensidad. Hemos sido capaces de construir castillos con cajas de cartón, mantas y cortinas prestadas por nuestras madres. Hemos convertido en “alfombra roja” cualquier pedazo de trapo y nuestras ”vestiduras reales” de seda no han sido más que ropas viejas o retazos de telas que nadie quería ya usar. Nuestras coronas y tiaras se han fabricado también de cualquier material, pero ¿quién nos puede quitar el recuerdo de esa auténtica vivencia, de esa experiencia principesca?

¿Qué o quién puede borrar el sentir y la convicción de tener poder y autoridad, para crear y cambiar cualquier rato aburrido en un verdadero momento histórico en nuestras vidas?............. y por sobre todo quién nos podría arrebatar el gozo pleno en nuestros corazones? Nadie!!!!!!!.... porque ni siquiera la aparición del “ogro”, “el cuco” o “la bruja” lograría tener más fuerza que el poder del bien, del cual nos sentimos tan dueños en la infancia.

Curiosamente los adultos tenemos una capacidad increible para desechar cosas, deshacernos de lo que no es práctico o útil (con todo respeto a la necesidad de vivir de acuerdo al orden de prioridades, ya que hemos sido cambiados de Reino, de tinieblas a luz y de caos a orden). A lo que me refiero básicamente es que esta utilidad de los que juegan y los que inventan y crean algo estéticamente hermoso pero sin función práctica, usando cada cosa que para los otros seres comunes y ordenados, se ha convertido en inservible, sea quizás como una salvación frente al tedio cotidiano o un cambio de plano espiritual.

¿Qué significa esto de salvación (o quizás mejor calza aquí la palabra salvavidas) frente al tedio cotidiano?Nuestra organizada manera moderna de vivir, rara vez dá espacio al ser lúdico. Una persona seria, responsable, educada y respetable pertenece al grupo de los llamados “adultos responsables”, los que son capaces de darle la debida utilidad a todo, de medir y evaluar necesidades (de otros), crear parámetros y construir (en teoría) una perfecta balanza entre las necesidades, medios y requisitos, para alcanzar un promedio normal de rendimiento o productividad, aplicable a todo………..

Una persona adulta con los pies bien plantados en la tierra, maneja las situaciones controlando y controlándose y así se gana el llamado ”respeto” de sus coterráneos. Se le tiene en general confiabilidad a este tipo de personalidades y en muy raras excepciones se los excluye, no implicando esto que ellos despierten sentimientos de afecto, pero estos seres están como rodeados por una cierta fortaleza (léase muro), lo cual provoca por obligación respeto (lindando en temor)

Miremos el otro extremo de personalidad: una persona bromista y juguetona, normalmente no se la considera confiable. Muchas veces se la tacha de infantil, inmadura, poco consecuente, con poca responsabilidad y falta de compromiso. Solamente se los tiene en cuenta cuando se trata de reirse y amenizar reuniones y fiestas. En resúmen, ser juguetón está en contra de la norma y no encaja con el concepto de adulto normal que la mayoría maneja y aún menos se acerca a un posible cumplimiento de las espectativas que la sociedad tiene para que una persona sea considerada y respetada.

Para dar un ejemplo extremo puedo mencionar que en algunas culturas los padres casi no juegan con sus hijos porque esa es una actividad relacionada solamente con la niñez. Paradojalmente muchos niños, cuando empiezan a preocuparse seriamente de la imagen social, dejan de jugar y comienzan a asociarlo con el ser poco habiloso.

Volviendo ahora a la habilidad para ser feliz y la confianza en el poder del bien, tan característicos de la infancia, es bien importante reevocarnos a nuestra condición natural humana. Nosotros hemos nacido y cumpliremos un ciclo de existencia en nuestros cuerpos. Hemos nacido también espiritualmente y por ende entramos en la vida eterna que el Reino de Dios ofrece. Como en todo reino, los miembros están sujetos al orden de jerarquía y nosotros, al entrar a ser parte de éste, hemos sido convertidos en hijos de Dios. Ese es nuestro título, lo cual en idioma de niños viene a ser príncipes y princesas. Esto lo traemos al nacer y cuando vamos creciendo a veces estamos ”matando ” lo que creemos es una ilusion, algo que solamente es parte de la niñez.

Si nos ponemos a pensar y escudriñar con mucha honestidad, tenemos que aceptar que somos ni más ni menos que hijos e hijas del mismo Rey, del que gobierna el Reino de la Luz y el cual nos ha hecho entrega de un lugar donde vivir (la Tierra); nos ha dado unas tareas a desarrollar para crecer y entrenarnos en las virtudes que Él quiere desarrollemos y nos ha iniciado en todas las artes del conocimiento para que podamos también nosotros tener ese poder del cual El nos quiere compartir para lograr ser unos dignos y verdaderos hijos suyos. La fé, la esperanza y el amor son la gran heredad que se nos entrega cuando somos adoptados como hijos de Dios. La capacidad para ser felices y creer en el poder del bien entonces, son la consecuencia más y real de la cual nos podemos asir en el momento en que nos hacemos más conscientes (cuando oimos la Palabra de Él ) de lo que significa vivir en La Luz del Reino de Dios.

Luego, cuando ya hemos sido preparados para ver las consecuancias de lo que escuchamos, empezamos a tener acceso verdadero a todos los privilegios que se nos han asignado. No hay opción ya de elegir mal por bien; no hay manera de dejarse engañar por nuestra condición humana y tolerar que prevalezca en nosotros lo que sólo nos lleva a destrucción. Debido a que somos parte de un compromiso entre Dios y Su propio Hijo, ya no podemos separarnos y huir, ya que si bien la Verdad nos libertó, también nos díó una pertenencia al Cuerpo, unión que nos permite estar sujetos los unos a los otros, para Gloria de Dios como hermanos e hijos. El nos permite nacer, vivir, crecer y, llegado el momento que El considera apropiado, dejar la Tierra también, cuando ya hemos alcanzado a girar lo suficiente con ella y haber hecho lo que Él nos asignó.

Así que nuestra naturaleza principesca tiene un sentido en el transcurso de toda nuestra existencia, con aplicaciones concretas con las que tenemos que familiarizarnos para convertirnos en Sus dignos herederos. Dios nos ayuda en la tarea y nos sostiene eterna y fielmente. Amén amén.

Elizabeth Tapia es una discípula de Jesucristo, residente en la ciudad de Amall, Suecia, hace 22 años.