miércoles, 3 de febrero de 2016

LA VIDA ES COMO UN LABERINTO

 
 
"La vida no es pasillo recto y fácil por el que viajamos libres y sin obstáculos, sino un laberinto de pasajes en el que debemos hallar nuestro camino, perdidos y confundidos, una y otra vez atrapados en un callejón sin salida. Pero, si tenemos fe, Dios siempre nos abrirá una puerta, que aunque tal vez no sea la que queríamos, al final será para nosotros."
 
A. J. Cronin
Novelista y médico escocés
(1896 - 1981)

UNA FE COHERENTE


 
Soldado japonés rescata a un sobreviviente del maremoto.


Obrar bien es actuar acorde con la moral cristiana que se desprende de las enseñanzas del Maestro, es ser obediente a su mandamiento de amor. Las obras en sí mismas no salvan, la única obra salvadora es la obra de Cristo en la cruz del Calvario. Pero sí la salvación produce obras o acciones en nosotros. Fe está íntimamente ligada con Amor. Fe es creer, por ese creer somos salvados. Mas ese creer produce necesariamente acciones de amor a Dios, amor al prójimo y amor a mí mismo.

¿Va a desechar usted toda obra porque basta sólo con creer? ¿Va usted a abandonar toda forma de acción misericordiosa y sus deberes cristianos porque ya es salvo? La salvación es el comienzo de un proceso espiritual. Dios obró externamente su salvación en Cristo e internamente está obrando su santificación. La fe se relaciona con su salvación y el amor con su santificación.

El término salvación, según La Biblia de las Américas, "se refiere a la liberación del peligro, la ruina, destrucción o pecado a la integridad y seguridad". La santificación del cristiano es tanto la que ha obrado Jesús al hacernos Su propiedad y separarnos para Dios, como el proceso de desarrollo espiritual y del carácter cristiano, crecimiento de talentos, dones, carismas, virtudes, servicios, ministerios (Tito 3:4-6). Cuando nacimos de nuevo o fuimos regenerados, fuimos creados de nuevo, fuimos creados en Cristo con un propósito, con un objetivo, con una misión (Efesios 2:8-10).

El hombre, usando sus conocimientos sobre electricidad, combustión y física mecánica, tomó unos fierros, latas y alambres y los transformó en un automóvil. No lo hizo sólo por darse el gusto de inventar, sino que con el propósito de que éste se movilizara y pudiese llevarle a gran velocidad a muchos lugares, para superar las barreras del espacio en corto tiempo. Así también nuestro Señor, nos recreó no sólo con el fin de gozarse Él en su hombre y mujer nuevos, o para que los seres humanos nos sintiéramos muy contentos con esa salvación, sino para que además hiciéramos buenas obras. El propósito de la salvación es la acción. Una fe coherente hace buenas obras.


miércoles, 22 de abril de 2015

UNA MUJER DE ORACIÓN.



Sergio Tapia Lira, enero de 1999.

 

Ayer sepultamos a mi tía Estercita. Su muerte era esperada desde hace meses. Ya estaba muy viejita y, por tanto, su cuerpo desgastado y cansado. En algunos momentos de lucidez ella deseaba irse y reunirse con los seres queridos que la habían precedido, porque su creencia al respecto era absoluta, tajante: la muerte es sólo un paso a otra vida, espiritual y en comunión con Dios, donde no existe la materia, por tanto, no hay preocupación ni ninguna clase de sufrimiento. 

Se fue en forma tan suave y tranquila como había sido su vida. Ella padeció grandes dolores y sinsabores, sin embargo los soportó cristianamente, o sea todo cuanto le sucedía estaba con el beneplácito de Dios, y por tanto estaba bien: Había perdido su querido esposo, mi tío, su hija mayor, su hija menor, más unas guagüitas que vivieron poco. Mi tío vivió varios años alejado de la religión, y eso no le amargaba a ella, sino que la hacía orar para que él regresara al rebaño del cual estaba descarriado. Afortunadamente para ella, esto ocurrió, lo que para mi tía fue natural y lógico, pues ella decía “Él pertenece al Señor por lo tanto va a volver”. 

Sus funerales fueron hermosos, y lo digo a pesar de que soy bastante incrédulo. Quienes usaron de la palabra en la Iglesia destacaron su entrega total a Dios, sus sabios consejos siempre apegados a la Biblia, recordaron sus palabras de consuelo a quienes pasaban un mal momento. Se entonaron hermosos himnos, como alabanzas a Dios, y en agradecimiento porque había sido llamada al Cielo y liberada de las penas y sufrimientos de la Tierra. 

No pude evitar multitud de veces enjugar mis lágrimas. Es que ella era mi última tía. Con ella se iba una parte de mis recuerdos. Pasé muchas temporadas en su casa que, en cierto modo, era mejor que la mía. En ella había pobreza, pero una pobreza digna, sin humillaciones ni bajeza alguna. Además me trataba con cierta predilección, es decir yo era tratado mejor que sus hijos, mis primas. Eso sí, trató de llevarme a su religión, pero sin presión, de modo que yo nunca me sentí molesto. Lástima que nunca lo logró. Y esto lo digo sinceramente, porque entregarse a Dios, creo que es conseguir una cuota de felicidad en este mundo.
 
 
 
Nota: Escrito en memoria de Estercita Tapia Tapia.
Su sobrino, Sergio Tapia Lira, autor de este texto, falleció el día 23 de abril de 2004.

jueves, 11 de julio de 2013

OBRAS DE MISERICORDIA.


Serie: EL AMOR



ESTOS SON NUESTROS PENSAMIENTOS
¿Cree usted que es importante para un cristiano hacer buenas obras? ¿Piensa que la fe es sólo asunto de creer en Dios?

 
EL PENSAMIENTO DE DIOS
"Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, / y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? / Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma." Santiago 2:15-17.

¿Cómo entiende usted este texto? No continúe la lección, sin antes responder esta pregunta en forma oral o por escrito.
 

COMENTARIO
Hay un mal entendido en cuanto a las obras. Como hay personas que consideran que las obras humanas son las que salvan, lo cual es un error, entonces los que creen que somos salvos sólo por la fe, comienzan a despreciar todo tipo de obra y caen en la incoherencia de la fe. Esto es lo que nos advierte Santiago cuando dice que una creencia sin obras está muerta.

Cada mandamiento, consejo y enseñanza de la Sagrada Escritura, debe ser practicado. No basta con leerlos, repetirlos, memorizarlos y comunicarlos, hay que ponerlos en práctica, que la teoría se vuelva obra: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.” (Santiago 1:22)

Otro aspecto de las obras es entenderlas sólo como acciones de caridad, tales como: 1) dar de comer al hambriento, 2) dar de beber al sediento, 3) vestir al desnudo, 4) recibir al peregrino, 5) libertar al cautivo, 6) visitar enfermos y presos, las llamadas obras corporales de misericordia. Éstas las encontramos en el Evangelio: “Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; / estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. / Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? / ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? / ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? / Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.” (San Mateo 25:35-40).

El número de seis obras dadas por Jesús está expresando la medida humana de ellas, la capacidad humana de obrar el amor. El seis en la Biblia es “número de hombre” y el siete es perfección. El ser humano es incapaz de amar en forma perfecta; sólo Dios hecho Hombre pudo hacerlo en completa santidad.

PARA COMPARTIR EN GRUPO

  • ¿Qué tipo de obras de misericordia considera usted más necesarias en esta época?
  • ¿Qué mandamiento o consejo de Dios le ha sido más difícil de practicar?
  • ¿Cómo puede una familia poner en práctica las seis obras de misericordia nombradas por Jesús?
  • ¿Ha conocido usted los límites de su amor al prójimo?


ESTA LECCIÓN ME HA ENSEÑADO…

 

 

domingo, 23 de junio de 2013

UNA FE COHERENTE.

Serie: EL AMOR
 


 
ESTOS SON NUESTROS PENSAMIENTOS
¿Qué piensa usted de los dones sobrenaturales, tales como sanidades, profecía, lenguas? ¿Qué importancia tienen en la Iglesia?

 

EL PENSAMIENTO DE DIOS
"Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe." 1 Corintios 13:1.

¿Cómo entiende usted este texto? No continúe la lección, sin antes responder esta pregunta en forma oral o por escrito.

 
 
COMENTARIO
Si decimos ser cristianos y proclamamos en todo lugar nuestras creencias, si es conocida la religión que profesamos públicamente, pero no tenemos amor, somos -dice la Biblia- como un tambor que suena, sólo producimos ruido. Hay muchos cristianos que, al igual que la demagogia política, hacen alardes de espiritualidad pero no aman, que es lo medular de la práctica de nuestra fe: "la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma" (Santiago 2:17).

El AMOR, como todos los atributos cristianos, es algo práctico, se demuestra en una acción. Lamentablemente el énfasis dado a la salvación por gracia, esa magnífica verdad expuesta por San Pablo en Romanos y redescubierta por Lutero en el siglo XVI, de que "en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá" (Romanos 1:17), ha sido mal entendida y ha opacado aquella gran revelación de San Juan que dice "El que no ama, no ha conocido a Dios, porque Dios es amor" (1 San Juan 4:8).

Pidamos perdón al Señor Jesucristo, que vivió, murió y resucitó por AMOR a la humanidad, y comencemos o continuemos siendo coherentes con Su doctrina de amor. Que Él nos ayude.

PARA COMPARTIR EN GRUPO

  • ¿Cuida usted dar amor a sus familiares y amigos, antes de predicarles?
  • ¿Qué circunstancias considera usted apropiadas para hablar de Jesucristo y su Evangelio?
  • ¿Cómo entiende usted este texto: "la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma"?
  • ¿Qué entiende por “amor” al prójimo?
  • ¿Cree usted que creer en Jesús nos exime de dar amor al prójimo?

ESTA LECCIÓN ME HA ENSEÑADO…

viernes, 29 de marzo de 2013

LAVACRO.




Llevamos el polvo de los caminos
adherido al pensamiento
La arena de las playas populosas
y desérticas dunas en soledad

El hollín contaminado de palabras impropias
Las tirantes miradas que atan los miembros
y acciones arteras llagan mi piel
Sólo Tu mano generosa limpiará mis pies
de tanta suciedad

Aquí está mi calzado
he recorrido muchos senderos!
Toma esta piel sucia y lacerada
dame la fortuna de sentir Tu calor

Aunque no lo merezco
lava mi basura
limpia esta conciencia
y vierte tu infinito manantial
sobre mi cuerpo

Quede atrás la palabra que insulta
olvídese el mal obrar
borra todo pensamiento inicuo
y cálzame otra vez
pero con Tu calzado
de amor y piedad.


Iván Tapia Contardo
Taller MADERO

lunes, 13 de diciembre de 2010

PRODUCTOS CON FECHA DE VENCIMIENTO.


SEMILLAS DE FE
PARA PERSONAS DEL SIGLO XXI
Semilla 00

© Pastor Iván Tapia

Cuando usted hace sus compras de alimentos -ya es costumbre- busca siempre aquella etiqueta o timbre que dice “fecha de vencimiento”. Esto es muy importante, ya que un producto alimenticio, sea que venga envasado en plástico, en lata o en frasco de vidrio al vacío, puede, después de cierto tiempo, sufrir descomposición. Si alguien llega a comer de un producto fuera de plazo, puede enfermar gravemente y hasta morir. Los dueños de casa responsables nunca dejarán de comprobar, leyendo la “fecha de vencimiento”, la vigencia y salubridad del producto.

Los seres humanos, aunque nos parezca increíble, también tenemos una fecha de vencimiento. No la llevamos escrita en algún lugar visible de nuestro cuerpo, así es que por favor no trate de encontrarla allí en su piel, pero quizás esté escrita en nuestro código genético. Nadie puede conocer esa fecha, quizás acercarse a ella en base a los antecedentes familiares, pero bien puede ser que se produzca tal fecha, el deceso, en un accidente callejero o por un repentino ataque cardíaco.

Ciertamente todos tenemos que morir. Es la realidad de todo ser vivo, en particular de todo ser humano. Y qué bueno es desconocer nuestra fecha de vencimiento! Esta falta de control sobre la vida a algunas personas les desespera; por eso acuden a adivinos y parasicólogos, pero en verdad es un conocimiento vedado para los humanos. Sólo hay Uno que conoce a ciencia cierta ese misterio. Si conociéramos la fecha algunos se prepararían en detalle, obsesivamente; otros se dedicarían a gozar todos los placeres posibles y caerían en más excesos que desconociéndola; otros se deprimirían; en fin habría tantas reacciones como tipos de personas hay.

Dios ha sido muy sabio al negarnos este secreto, pues desconocer tal fecha nos impulsa a cuidarnos mejor, tanto física como espiritualmente. El hecho de no saberla nos deja en una posición de ignorantes y dependientes de Alguien que es y será siempre Superior a nosotros; una buena forma de producir humildad en el ser humano. Además nos obliga a buscarle y reconocerle como nuestro Padre y Señor.

Si el médico le ha dicho que le queda cierto tiempo de vida, ese es un plazo estimativo. El Creador podrá acortar o prolongar ese tiempo a Su gusto. Usted sólo prepárese. Su fecha de vencimiento ya ha sido fijada.

viernes, 17 de septiembre de 2010

¿QUIÉN O QUÉ CREÓ EL UNIVERSO?


El científico británico Stephen Hawking afirma en su nuevo libro, The Grand Design (El Magnífico Diseño), que el Big Bang fue una consecuencia inevitable de las leyes de la física, que Dios no creó el Universo y que las teorías científicas más actuales convierten en redundante la figura de un creador. El libro, del que el periódico británico The Times adelanta hoy algunos extractos, señala: "Dado que existe una ley como la de la gravedad, el Universo pudo crearse a sí mismo -y de hecho lo hizo- de la nada. La creación espontánea es la razón de que exista algo, de que exista el Universo, de que nosotros existamos". Por tanto, añade, "no es necesario invocar a Dios" para que haya cosmos.

No soy físico teórico, carezco de una formación científica profunda, aún cuando tengo estudios universitarios humanistas, y no podría discutir este tema en los mismos términos con el admirable Mr. Hawking, mas indudablemente mi fe no puede aceptar su última teoría.

Mi Biblia dice en su primera página “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Para todo cristiano, sea católico o protestante, la Biblia es la revelación escrita de Dios para la Humanidad. Éste se presenta como el Creador y la llamada naturaleza es para nosotros “la creación”. Todo cuanto existe en el planeta Tierra y en todo el Universo ha sido creado por el Ser Superior, que es Dios. Compartimos dicha creencia con judíos y musulmanes.

La Thorá hebrea señala “En el principio Elohim, Elohim creó los cielos y la tierra." Elohim es una palabra que tiene dos raíces gramaticales: "El" que significa fortaleza y poder ilimitado, y "Allah" que significa guardar o mantener una promesa. Elohim es también un nombre plural. En los umbrales de la Biblia, vemos una indicación de la naturaleza de Dios, como la vemos en la Santa Trinidad: Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo. Estos tres estuvieron presentes en la creación.

Para el Islam, uno de los 99 nombres sagrados de Alá (Dios) es Al-Jāliq, es decir “El Creador”. Dios en el Corán se nombra a sí mismo como Allah, nombre derivado de la raíz semítica El. Aunque el término es conocido en Occidente como referencia al Dios musulmán, para los hablantes en árabe (de cualquier religión, incluidos cristianos y judíos) se emplea como referencia a "Dios".

Como el mismo gran científico inglés ha escrito en el título de su libro, todo nuestro Universo, desde la más pequeña flor silvestre hasta la magnífica galaxia de la Vía Láctea, de la que formamos parte, obedece a un “magnífico diseño”. Es ley universal y física que todo efecto tenga su causa y en esa misma lógica podemos colegir que no puede haber diseño sin Diseñador. Todo el mundo sabe que las cosas no se hacen solas y, aún si consintiéramos que se hicieron por efecto de ciertas leyes, sin intervención de Creador alguno, terminaríamos preguntando: ¿Y quién creó esas leyes?

Nos habla de una “creación espontánea” y nosotros sabemos que en el mundo material en que vivimos aquello que es espontáneo siempre tiene una explicación. Por ejemplo la explosión espontánea de un cilindro de gas se produce por efecto de una alta temperatura. El diccionario define de tres modos la palabra “espontáneo”: Voluntario o de propio impulso; que se produce sin cultivo o sin cuidados del hombre; que se produce aparentemente sin causa. ¿Puede la materia inanimada –que no tiene pensamiento ni voluntad- crear un orden nuevo para ella misma? Todavía más allá: ¿podrá la nada crear materia? Si esto último fuere posible, aquella nada no sería nada, sino Nada, una nada pensante, con voluntad y espíritu creador. Para mí, esa nada sería Dios.

Al considerar la dirección que toman estas investigaciones y razonamientos, nos da la impresión que en el campo de las creencias se arribará a una especie de neo-panteísmo, basado en la visión de un cosmos pensante y dinámico, que se crea a sí mismo. Obviamente, en el plano de la religión, tal cosa no sería una evolución del pensamiento sino más bien volver a aquellas edades en que se adoraba la tierra, las estrellas y las criaturas, como dioses paganos.

Una vez más el ser humano quiere prescindir del Dios Creador, el mismo Dios que se ha revelado en la Sagrada Escritura; el mismo Dios que nos ha dado las normas éticas y morales del Decálogo; el mismo Dios que se ha dado a Sí mismo por amor a nosotros, en la cruz del monte Calvario; el mismo Dios que desea establecer Su gobierno o reino en los corazones de los seres humanos. No, respetado Mr. Hawking, la Humanidad actual no necesita una creencia así en estos días, sino al Dios que usted esquiva, una Persona llena de amor y compasión que trasunta el Universo, cuya huella podemos percibir a cada paso cuando observamos la vida a nuestra alrededor y cada noche, al mirar el cielo estrellado. Como dijo el salmista "Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos." (Salmo 19:1)

viernes, 23 de julio de 2010

EL DISCÍPULO ARMANDO.

Conocí a Armando González Loncón en casa de quien era en ese entonces, mi guía espiritual, su hermano Guillermo. Ambos éramos sus discípulos recién convertidos a Jesucristo. Escuchábamos las enseñanzas con respeto y toda la fe de que aquellas inspiradas palabras las revelaba el Espíritu Santo. Armando y yo teníamos la misma edad. Eran los años 70. Mi condiscípulo era un hombre reflexivo, soñador, casi un poeta, nacido y criado, junto a los demás hermanos de Guillermo, en la ciudad de Calbuco. Estaba casado con una jovencita de Chiloé, la hermana Delfia. Nosotros en ese tiempo no nos tratábamos de “hermano” sino que por nuestro nombre de pila, como buenos amigos, porque se nos enseñaba a tener un trato tan íntimo como en la familia. Armando quedaba de pronto extasiado, mirando más allá del horizonte, y compartía en voz alta lo que sentía en su corazón por el Señor. Aquellas tardes y noches compartidas en la casa de nuestro discipulador, ubicada en el Cerro Toro, Camino de Cintura, serán para todos los que tuvimos la suerte de vivirlas, una experiencia inolvidable.

Tiempo después fuimos vecinos en Mesilla, en la calle Vargas, un barrio muy humilde, formado por viejas pequeñas casas, con patios interiores comunes. Nuestras hijas eran pequeñas y jugaban juntas. Recuerdo a mi Marina muy entretenida con la bella Danai, de Armando. Él trabajaba como carnicero en un comercio del barrio, yo como profesor de ciegos en una escuela en Chorrillos. Ambos estábamos construyendo nuestras vidas familiares, aprendiendo a vivir cristianamente, luchando con nuestras propias debilidades. Cada domingo nos encontrábamos en el salón de un colegio del Cerro Playa-Ancha, que nos facilitaban para nuestros cultos cristianos. A esas celebraciones nombrábamos como la “comunión”. ¡Vamos a la comunión! decíamos y éramos ingenuamente felices adorando al Señor, orando en forma libre y escuchando la Palabra de Dios en la prédica que nos daban los líderes.

Armando siempre fue una persona amable, sonriente, tranquila, respetuosa en el trato, sencillo, sin ínfulas de nada, con una mirada limpia.

Años después, cuando comencé a ejercer el pastorado, tuve algunas reuniones en su hogar y él y su esposa fueron muy cordiales y hospitalarios. Su casa siempre estuvo abierta a los hermanos y a cualquier persona que requiriese una ayuda. Siempre me llamó la atención el cuidado que nuestra hermana Delfia brindaba a la manutención del hogar, siempre muy limpio, ordenado y brillante.

En un período de crisis personal que viví y mi hermano Guillermo con su esposa María me acogieron en su hogar, fui vecino de Armando. Él participaba ahora en una Iglesia muy dinámica de Valparaíso. Allí alcanzó un nivel de liderazgo interesante y en su hogar funcionaba una célula. Desde nuestra casa se oían los cantos y las oraciones. Es evidente que Armando había crecido en el liderazgo.

Cuando mis hijos partieron a Europa, y me correspondía administrar un departamento de ellos en la población de la Marina Mercante, visité dos o tres veces a Armando en su carnicería. Ahora, después de más de 20 años, él ya era propietario de un negocio. Incluso su mujer administraba otro negocio. Es notable la capacidad administrativa que el buen Armando desarrolló, indudablemente supo gobernar su hogar, amar a su mujer, criar a sus hijas, educarlas e infundirles fe.

Una vez lo encontré en la calle, apoyado en un mirador a la bahía de Valparaíso. Me dijo bellas palabras acerca de la ciudad que veía desde lo alto. En su alma estaba indudablemente, el anhelo de que todos conocieran el Evangelio. Intercambiamos algunas palabras e informaciones y nos despedimos con un abrazo.

Mi último encuentro con el discípulo Armando fue en su linda casa de Curauma. Lo visité con mi amigo y hermano Guillermo, debido a su grave enfermedad –mal de Ela- que le invalidaba rápidamente e impedía respirar con facilidad. Junto a su hogar construyó su propio negocio y noté que mi querido amigo Armando había alcanzado la prosperidad material. Pudo bendecir a su esposa e hijas, seguramente al resto de su familia, pues era un hombre lleno de amor.

Hoy, cuando él descansa en los brazos del Señor, escuché y pude ver en su sepelio – bajo la intensa lluvia invernal y el viento de Playa Ancha – el testimonio de jóvenes, adultos y ancianos que le amaron, admiraron y agradecieron por la vida de este hermoso hombre que, a imitación de su Maestro, “anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo”[1]

Sin ánimo de contender con el Señor, pues Él es soberano para tomar de esta tierra a quien quiera y cuando quiera; no puedo dejar de preguntarme ¿por qué, Señor? ¿Por qué quitas de este mundo a un hombre bueno y aún joven? ¿Acaso no te habría sido útil para la obra en ese nuevo barrio, donde hay mucha gente necesitada de Tu Palabra? Tal vez nuestro hermano estaba ya cansado de tanto luchar por su familia; quizás ya había hecho la obra que el Señor le tenía asignada. O pudiera ser que Dios quiso defenderlo de futuras calamidades. Nadie puede saberlo. Pero sí aseguramos que el tiempo que el Padre le dio para cumplir su misión en esta vida, lo aprovechó al máximo y dejó una rica siembra en los corazones de sus hijas, nietas, familiares, amigos y hermanos en la fe.

Doy gracias a Dios por haber conocido y compartido mis primeros pasos en el discipulado cristiano con el hermano Armando. Pienso que en él se cumplió aquel poema bíblico que canta:

“1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino de pecadores,
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia,
Y en su ley medita de día y de noche.
3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,
Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae;
Y todo lo que hace, prosperará.

6 Porque Jehová conoce el camino de los justos;
…”[2]



Valparaíso, viernes, 23 de julio de 2010.

[1] Hechos 10:38
[2] Salmo 1:1-3,6a

domingo, 20 de diciembre de 2009

MUERTE INTEMPESTIVA


¡La muerte es cierta y puede ser intempestiva! Haz una reflexión personal sobre esto..... Muy interesante, lee hasta el final..... Escrito está: "'No se engañe; De Dios no se burla: en absoluto lo que un hombre ha sembrado, eso debe él recoger." Aquí estan algunos hombres y mujeres que se burlaron de Dios:

John Lennon (Cantante):
Algunos años antes, durante su entrevista con una revista americana, él dijo:
'La Cristiandad acabará, desaparecerá.Yo no tengo que discutir sobre eso. Yo estoy seguro. Jesús era ok, pero sus asuntos eran demasiado simples. Hoy nosotros somos más famosos que Él' (1966). Lennon, después de decir que The Beatles eran más famosos que Jesucristo, le dispararon seis veces.

Tancredo Neves (Presidente de Brazil):
Durante la campaña Presidencial, él dijo que si consiguiera 500,000 votos de su fiesta, ni Dios lo quitaría de la Presidencia. Efectivamente élconsiguió los votos, pero se enfermó un día antes de ser hecho Presidente, y murió.

Cazuza (el compositor brasileño Bi-sexual, cantante y poeta):
Durante una muestra en Canecio (Río de Janeiro), mientras fumaba su cigarro, él resopló fuera algún humo en el aire y dijo: 'Dios esto es para ti.' Él se murió a la edad de 32 de SIDA de una manera horrible.

El hombre que construyó el Titánic:
Después de la construcción del Titanic, un reportero le preguntó cuan seguro sería. Con un tono irónico él dijo: 'Ni Dios puede hundirlo' El resultado: Todos saben lo que pasó al Titánic.

Marilyn Monroe (Actriz):
Billy Graham la visitó durante una presentación de un show. Él dijo que el Espíritu de Dios le había enviado a predicarle a ella. Después de oír lo que el Predicador tenía que decir, ella dijo: 'Yo no necesito a su Jesús.' Una semana después, murió en su departamento.

Bon Scott (Cantante):
El ex-vocalista del AC/DC. En una de sus canciones de 1979, él cantó: No me detenga, yo estoy bajando todo el camino, bajando por la carretera al infierno'. El 19 de febrero de 1980, encontraron a Bon Scott, ahogado por su propio vómito.

Campinas (EN 2005):
En Campinas, Brasil, un grupo de amigos borrachos, fue a recoger a una amiga..... La madre la acompañó al automóvil y estaba tan angustiada sobre la embriaguez de sus amigos y le dijo a la hija , sosteniendo su mano, ya sentada en el automóvil: 'Mi hija, Vaya Con Dios y permita que Él la Proteja... Ella respondió: 'Sólo Si Él (Dios) viaja en el maletero, porque aqui dentro ya está lleno' Horas después, en las noticias dijeron que hubo un fatal accidente, todos habían muerto, el automóvil no podía reconocerse, pero sorprendentemente, el maletero estaba intacto. La policía dijo que de ninguna manera el maletero podría permanecer intacto, se sorprendieron ya que dentro del maletero habia una canasta de huevos y ninguno estaba roto.

Christine Hewitt (Periodista jamaiquina y animadora) dijo:
La Biblia (la Palabra de Dios) fue el peor libro escrito en la vida. En junio del 2006 ella murió quemada imposible de ser reconocida en sucarro

*****************************************
Muchas personas famosas se han olvidado que no hay ningún otro nombre al que se dio tanta autoridad como el nombre de Jesús. Muchos se han muerto, pero sólo Jesús se murió y resucitó y está vivo.

jueves, 17 de diciembre de 2009

COMENTARIOS ACERCA DE UNA PINTURA.



Sobre esta pintura que mide 117 cm. por 147 cm. y está en el living de nuestra casa, he recibido diversos comentarios, desde unos muy prosaicos y desinformados como que representa los restos de un avión en el mar o el fracaso de la fe, hasta quienes se quedan impresionados por la enorme ola o gustan de las distintas tonalidades azules. En verdad utilicé todos los azules de la paleta, también los mezclé con verdes y apastelé o agrisé con blanco o negro.

Hacer este cuadro al óleo sobre tela fue una aventura artística muy agradable. Como muchas creaciones no fue planificado. Cuando comencé no tenía plan alguno, sólo sabía que en algún momento pondría una cruz, porque de eso se trataba la serie pictórica que trabajaba en ese tiempo, por el año 1999 -es decir el siglo pasado- y recuerdo que sencillamente me puse a empastar desde la esquina superior izquierda, untado el pincel con mucha pintura y avanzando rítmicamente hacia el costado derecho, a golpe de pincel. Así estuve por mucho tiempo, no recuerdo cuantas sesiones, pero sí recuerdo que iba degradando los tonos y paulatinamente, sin proponérmelo, se formó la ola. Luego vino la mar transparente de base. Fue un placer realizar las veladuras hasta que lo único que faltó fue el madero flotando en medio de la mar.


Esta es una imagen muy fuerte en mi mente. No se a usted, pero a mi me habla de soledad, de peligro inminente, pero a pesar de todo... de seguridad porque ¡el trozo de madera flota! Nada ni nadie, ninguna circunstancia podrá hundirlo. Probablemente la seguridad de ese objeto abandonado al vaivén de las olas reside en su forma: es una cruz. Saque usted las conclusiones pues, como suele decirse, el Arte no se explica, hay que sentirlo y leer con el corazón lo que el artista quiso transmitir.

Título de la obra:
"Me echaste a lo profundo
en medio de los mares,
y me rodeó la corriente"

sábado, 7 de noviembre de 2009

BUENOS PENSAMIENTOS.


"Te dejaré de amar el día que un pintor pinte sobre su tela el sonido de una lágrima."
Anónimo

"A los hombres les encanta maravillarse. Esto es la semilla de la ciencia."
Ralph Waldo Emerson (1803-1882); filósofo y escritor estadounidense.

"La ciencia puede descubrir lo que es cierto, pero no lo que es bueno, justo y humano".
Marcus Jacobson (1930-2001); neurocientífico estadounidense.

"Quien toma bienes de los pobres es un asesino de la caridad. Quien a ellos ayuda, es un virtuoso de la justicia."
Agustín, obispo de Hipona, teólogo.

"Considera las contrariedades como un ejercicio".
Lucio Anneo Séneca (2 a.C.-65 d.C); filósofo latino.

"No hay cosa que más avive el amor que el temor de perder al ser amado."
Quevedo

"La naturaleza obra sin maestros".
Hipócrates (460-377 a. de C.); médico griego.

"No hay duda que todo conocimiento empieza con la experiencia".
Inmanuel Kant (1724-1804); filósofo alemán.

"El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir."
Albert Einstein

"Una verdadera pintura del más pequeño hombre es capaz de interesar al hombre más grande."
Tomás Carlyle

"La oxidación por falta de uso gasta mucho más las herramientas que el propio trabajo."
Benjamin Franklin


domingo, 18 de octubre de 2009

HIJOS DE UN REY.


Elizabeth Tapia*

Una de las experiencias en común, que todos los humanos hemos vivido, es que hemos sido pequeñas niñas o niños.

¿Qué significa esto? Que hemos jugado en el mundo de la fantasía con ideas, sueños e ilusiones, transladándonos a ese mundo donde normalmente todo es posible, si lo deseamos con suficiente intensidad. Hemos sido capaces de construir castillos con cajas de cartón, mantas y cortinas prestadas por nuestras madres. Hemos convertido en “alfombra roja” cualquier pedazo de trapo y nuestras ”vestiduras reales” de seda no han sido más que ropas viejas o retazos de telas que nadie quería ya usar. Nuestras coronas y tiaras se han fabricado también de cualquier material, pero ¿quién nos puede quitar el recuerdo de esa auténtica vivencia, de esa experiencia principesca?

¿Qué o quién puede borrar el sentir y la convicción de tener poder y autoridad, para crear y cambiar cualquier rato aburrido en un verdadero momento histórico en nuestras vidas?............. y por sobre todo quién nos podría arrebatar el gozo pleno en nuestros corazones? Nadie!!!!!!!.... porque ni siquiera la aparición del “ogro”, “el cuco” o “la bruja” lograría tener más fuerza que el poder del bien, del cual nos sentimos tan dueños en la infancia.

Curiosamente los adultos tenemos una capacidad increible para desechar cosas, deshacernos de lo que no es práctico o útil (con todo respeto a la necesidad de vivir de acuerdo al orden de prioridades, ya que hemos sido cambiados de Reino, de tinieblas a luz y de caos a orden). A lo que me refiero básicamente es que esta utilidad de los que juegan y los que inventan y crean algo estéticamente hermoso pero sin función práctica, usando cada cosa que para los otros seres comunes y ordenados, se ha convertido en inservible, sea quizás como una salvación frente al tedio cotidiano o un cambio de plano espiritual.

¿Qué significa esto de salvación (o quizás mejor calza aquí la palabra salvavidas) frente al tedio cotidiano?Nuestra organizada manera moderna de vivir, rara vez dá espacio al ser lúdico. Una persona seria, responsable, educada y respetable pertenece al grupo de los llamados “adultos responsables”, los que son capaces de darle la debida utilidad a todo, de medir y evaluar necesidades (de otros), crear parámetros y construir (en teoría) una perfecta balanza entre las necesidades, medios y requisitos, para alcanzar un promedio normal de rendimiento o productividad, aplicable a todo………..

Una persona adulta con los pies bien plantados en la tierra, maneja las situaciones controlando y controlándose y así se gana el llamado ”respeto” de sus coterráneos. Se le tiene en general confiabilidad a este tipo de personalidades y en muy raras excepciones se los excluye, no implicando esto que ellos despierten sentimientos de afecto, pero estos seres están como rodeados por una cierta fortaleza (léase muro), lo cual provoca por obligación respeto (lindando en temor)

Miremos el otro extremo de personalidad: una persona bromista y juguetona, normalmente no se la considera confiable. Muchas veces se la tacha de infantil, inmadura, poco consecuente, con poca responsabilidad y falta de compromiso. Solamente se los tiene en cuenta cuando se trata de reirse y amenizar reuniones y fiestas. En resúmen, ser juguetón está en contra de la norma y no encaja con el concepto de adulto normal que la mayoría maneja y aún menos se acerca a un posible cumplimiento de las espectativas que la sociedad tiene para que una persona sea considerada y respetada.

Para dar un ejemplo extremo puedo mencionar que en algunas culturas los padres casi no juegan con sus hijos porque esa es una actividad relacionada solamente con la niñez. Paradojalmente muchos niños, cuando empiezan a preocuparse seriamente de la imagen social, dejan de jugar y comienzan a asociarlo con el ser poco habiloso.

Volviendo ahora a la habilidad para ser feliz y la confianza en el poder del bien, tan característicos de la infancia, es bien importante reevocarnos a nuestra condición natural humana. Nosotros hemos nacido y cumpliremos un ciclo de existencia en nuestros cuerpos. Hemos nacido también espiritualmente y por ende entramos en la vida eterna que el Reino de Dios ofrece. Como en todo reino, los miembros están sujetos al orden de jerarquía y nosotros, al entrar a ser parte de éste, hemos sido convertidos en hijos de Dios. Ese es nuestro título, lo cual en idioma de niños viene a ser príncipes y princesas. Esto lo traemos al nacer y cuando vamos creciendo a veces estamos ”matando ” lo que creemos es una ilusion, algo que solamente es parte de la niñez.

Si nos ponemos a pensar y escudriñar con mucha honestidad, tenemos que aceptar que somos ni más ni menos que hijos e hijas del mismo Rey, del que gobierna el Reino de la Luz y el cual nos ha hecho entrega de un lugar donde vivir (la Tierra); nos ha dado unas tareas a desarrollar para crecer y entrenarnos en las virtudes que Él quiere desarrollemos y nos ha iniciado en todas las artes del conocimiento para que podamos también nosotros tener ese poder del cual El nos quiere compartir para lograr ser unos dignos y verdaderos hijos suyos. La fé, la esperanza y el amor son la gran heredad que se nos entrega cuando somos adoptados como hijos de Dios. La capacidad para ser felices y creer en el poder del bien entonces, son la consecuencia más y real de la cual nos podemos asir en el momento en que nos hacemos más conscientes (cuando oimos la Palabra de Él ) de lo que significa vivir en La Luz del Reino de Dios.

Luego, cuando ya hemos sido preparados para ver las consecuancias de lo que escuchamos, empezamos a tener acceso verdadero a todos los privilegios que se nos han asignado. No hay opción ya de elegir mal por bien; no hay manera de dejarse engañar por nuestra condición humana y tolerar que prevalezca en nosotros lo que sólo nos lleva a destrucción. Debido a que somos parte de un compromiso entre Dios y Su propio Hijo, ya no podemos separarnos y huir, ya que si bien la Verdad nos libertó, también nos díó una pertenencia al Cuerpo, unión que nos permite estar sujetos los unos a los otros, para Gloria de Dios como hermanos e hijos. El nos permite nacer, vivir, crecer y, llegado el momento que El considera apropiado, dejar la Tierra también, cuando ya hemos alcanzado a girar lo suficiente con ella y haber hecho lo que Él nos asignó.

Así que nuestra naturaleza principesca tiene un sentido en el transcurso de toda nuestra existencia, con aplicaciones concretas con las que tenemos que familiarizarnos para convertirnos en Sus dignos herederos. Dios nos ayuda en la tarea y nos sostiene eterna y fielmente. Amén amén.


*Elizabeth Tapia es una discípula de Jesucristo, residente en la ciudad de Amall, Suecia.


 

domingo, 12 de abril de 2009

EL MAESTRO HA RESUCITADO.


“¿Ha resucitado? ¡Qué noticia tan extraña! Sobretodo en estos días, nadie la creería. Es que la muerte es algo tan definitivo, el suceso más radical en la vida de un ser humano. Todo nacido ha de ser un día difunto. Morirá el pobre como el rico, el niño como el joven, el culto igual que el ignorante, el que ostenta un cargo público como el ciudadano anónimo. Todos moriremos alguna vez. Y hay etapas en la vida en que no nos percatamos de ello, como en la bendita infancia –por lo menos en la mayoría de los niños- o en la despreocupada juventud, en que gran parte del tiempo sólo nos ocupa disfrutar la vida. Pero paulatinamente vamos tomando conciencia del final inevitable.

“Y ahora me dices que él ha resucitado. ¿Por qué? ¿Para qué habría de acontecer un milagro así? Todos en el pueblo le conocimos, durante treinta años, trabajando en la carpintería de su padre. Si él mismo fue que nos reparó aquella mesa antigua que ya casi echábamos al fuego como leña, y la dejó cómo nueva! Incluso construyó el aposento alto de los vecinos. Era un hombre inteligente, ya a los doce discutía en el templo puntos oscuros de la Torá con los maestros de la Ley. Sabía hablar, era tranquilo, hombre de paz, conciliador y misericordioso. Más de alguna vez oró por un enfermo del barrio y éste sanó, pero aún nada notorio, como lo que vino después, cuando se apoderó de él esa fiebre mesiánica, de pensar que era el Elegido de Adonai, y lo hicieron un maestro de Israel.

“Era un hombre bueno, no merecía condena tan cruenta. Pienso que todo fue urdido por aquellos que sintieron amenazado su poder y su prestigio en el pueblo. Entonces, usaron a uno de sus discípulos, necio y ladrón, para que se los vendiese; y de paso, pensaron, se congraciaban con Roma. Sus últimos tres años anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo.(1) Indudablemente Dios estaba con él, pero que ahora vengan a contarme que resucitó… a otro con esa historia!

“Muéstrame una sola evidencia en las Escrituras de que es necesaria la resurrección del Mesías prometido por nuestro Di’s, y creeré. No, yo no soy como esos gentiles que andan por allí blasfemando que han visto al Resucitado, esos que viven de sueños, revelaciones particulares y muchas emociones. Confírmalo con la Palabra de Di’s.”

Aquella noche, el viejo Elian (2) no pudo ser convencido por el visitante acerca de la veracidad de las cosas que en Jerusalén habían acontecido en esos días. (3) Mas las oraciones del evangelizador fueron respondidas a la madrugada del día siguiente cuando Elian, despertado por una voz que le decía “Toma y lee” (4), buscó los rollos que guardaba cuidadosamente como el más preciado tesoro y ávido leyó:

“Bendeciré a Adonay que me aconseja;
Aun en las noches me enseña mi conciencia.
Al Señor he puesto siempre delante de mí;
Porque está a mi diestra, no seré conmovido.
Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma;
Mi carne también reposará confiadamente;
Porque no dejarás mi alma en el Seol,
Ni permitirás que tu santo vea corrupción.” (5)


Aquellas Escrituras conmovieron profundamente su alma. El salmista profetizó que el Mesías no sería dejado entre los muertos, y su cuerpo no habría de corromperse. ¡No era posible! Había estado delante del Deseado de todas las gentes y no le había reconocido. Había mirado con desdén a este Hombre, no haciendo nada para que no le crucificaran y Él le había amado hasta la muerte.

Leyó luego más adelante:
“Este su camino es locura;
Con todo, sus descendientes se complacen en el dicho de ellos. Como a rebaños que son conducidos al Seol,
La muerte los pastoreará,
Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana;
Se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada.
Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol,
Porque él me tomará consigo.” (6)


El viejo judío se arrodilló y postrado ante su Di’s oró así: “Perdóname Señor porque he pecado de vanidad e indiferencia, redímeme y guíame de ahora en adelante tras los pasos del Mesías, Jesús de Nazaret. Amén”

Recordó esa noche las palabras del Profeta leídas el pasado sábado en la sinagoga:

“Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.” (7)

Sí, ciertamente varones hermanos que leéis este relato, se os puede decir libremente del patriarca David, quien escribió estos salmos, él murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo Profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, viéndolo antes, habló de la resurrección del Mesías, que su alma no sería dejada en el Seol, ni su carne vería corrupción. A este Jesús resucitó Dios, de lo cual hoy todos nosotros testificamos. (8)

(1) Hechos 10:38
(2) Elian: mi Di’s ha contestado.
(3) San Lucas 24:18
(4) Agustín de Hipona, famoso cristiano, obispo, teólogo y escritor del siglo IV, escuchó esas palabras un día, y luego tomó una Biblia, la abrió y leyó lo primero que vio... ahí se produjo su conversión definitiva. Así lo relata él mismo en el libro de sus "Confesiones".
(5) Salmo 16:7-10
(6) Salmos 49:13-15
(7) Isaías 53:10-12
(8) Hechos 2:30-31


De "Relatos del Rabino Saulo", por Iván Tapia.

miércoles, 8 de abril de 2009

EL EXTRAÑO



Unos cuantos años después que yo nací, mi padre conoció a un extraño en nuestra pequeña población en Puerto Rico.

Desde el principio, mi padre quedó fascinado con este recién llegado encantador personaje, y enseguida le invitó a que viviera con nuestra familia.

El extraño aceptó y desde entonces ha estado con nosotros. Mientras yo crecía, nunca pregunté su lugar en mi familia, en mi mente joven ya tenía un lugar muy especial. Mis padres eran instructores complementarios: Mí mamá me enseñó lo que era bueno y lo que era malo y mi papá me enseñó a obedecer. Pero el extraño era nuestro narrador. Nos mantenía hechizados por horas al extremo con aventuras, misterios y comedias. Si yo quería saber cualquier cosa de política, historia o ciencia, siempre sabía las contestaciones sobre el pasado. ¡Conocía del presente y hasta podía predecir el futuro! Llevó a mi familia al primer juego de de las ligas mayores de béisbol. Me hacia reír, y me hacia llorar. El extraño nunca paraba de hablar, pero a mi padre no le importaba.

A veces, mi mamá se levantaba temprano y callada mientras que el resto de nosotros estábamos pendientes para escuchar lo que tenía que decir, pero ella se iba a la cocina para tener paz y tranquilidad. (Ahora me pregunto si ella habría rezado alguna vez, para que el extraño se fuera.)
Mi padre dirigió nuestro hogar con ciertas convicciones morales, pero el extraño nunca se sentía obligado para honrarlas. Las blasfemias, por ejemplo, no fueron permitidas en nuestra casa… No de nosotros, ni de nuestros amigos o de cualesquiera visitantes. Sin embargo, nuestro visitante de largo plazo, lograba pronunciar la palabra esa HP que quemaban mis oídos e hicieron que mi papá se retorciera y mi madre se ruborizara. Mi papá nunca nos dio permiso para usar alcohol de manera liberal. Pero el extraño nos animó a intentarlo sobre una base regular. Hizo que los cigarrillos parecieran frescos e inofensivos, y que los cigarros y las pipas se vieran distinguidas. Hablaba libremente (demasiado libre) sobre sexo. Sus comentarios eran a veces evidentes, a veces sugestivo, y generalmente vergonzosos. Ahora sé que mis conceptos sobre relaciones fueron influenciados fuertemente durante mi adolescencia por el extraño. Repetidas veces lo reprendieron y raramente le hizo caso a los valores de mis padres y NUNCA le pidieron que se fuera.

Más de cincuenta años han pasado desde que el extraño se mudó con nuestra familia. Desde entonces ha cambiado mucho y ya no es casi tan fascinante como era al principio. No obstante, si hoy usted pudiera entrar en la guarida de mis padres, todavía lo encontraría sentado en su esquina, esperando a alguien para que escuchara sus charlas y para verlo dibujar sus cuadros.

¿Su nombre? ¡Nosotros lo llamamos Televisor! ¡Ahora tiene una esposa que se llama Computadora y un hijo al que llaman Celular!

Nota: Se requiere que este artículo sea leído en cada hogar.


Enviado por Elizabeth Tapia

lunes, 30 de marzo de 2009

UNA CARACOLA


En memoria de Liliana Pérez.

Estuve con ella sólo unas horas, pero me bastó ese corto tiempo para quererla y conocer toda su vida. Después tuve alguna conversación telefónica con ella y quedé invitado a conocer su nueva casa en Santiago, visita que no se concretó. Podría haber sido el inicio de una gran amistad, pero Dios no quiso que fuera así. Me dejó una bella caracola que luzco orgulloso en la sala. Ahora podré decir: si la pones a tu oído no escucharás el Pacífico, sino la risa hermosa de una gran amiga.

Su departamento estaba lleno de recuerdos de viajes, de su estadía exitosa en el extranjero –Venezuela si mal no recuerdo- de hermosos muebles y cuadros. Más de un comentario hicimos acerca de una marina y un excelente dibujo de un pintor y arquitecto chileno, residente en Francia y que a la sazón exponía en esos días en Viña del Mar. Pero nuestro mayor asombro fue encontrar junto a la cocina un refrigerador “Frigidaire”. ¡Pero si es un Frigidaire! exclamé y ella nos contó que funcionaba perfectamente.

Estaba por mudarse a Santiago y le preocupaba cómo trasladarían todas esas cosas. Pero no se desprendería de ninguno de sus libros, una enorme colección de textos profesionales, descontando las novelas y otras publicaciones.

Hablamos de mil cosas: de las investigaciones en que colaboraba, de los alumnos, de sus experiencias en el extranjero, de su carrera académica, de su esposo (nos confidenció fotografías laborales y familiares)… y de su apego a la exactitud del idioma. “No puedes decir que comprenderás algo a través de sino por medio de” aclaraba. Indudablemente fue una intelectual rigurosa, exigente consigo misma y con sus discípulos, respetuosa, culta, inteligente y femenina, muy femenina.

Acompañé a mi esposa a su domicilio y compartí no más de dos horas con ella, pero fue un viaje maravilloso por toda una vida. Nos sentamos a conversar en su living, tomamos onces, nos condujo en un breve recorrido por las habitaciones y cuando llegó la noche, nos quedamos extasiados disfrutando en la ventana la Ciudad Jardín iluminada. Ahora pienso que fue un aleph borgiano, un regalo de bondad y de vida. Al despedirnos nos acompañó hasta la puerta del condominio, nos indicó la dirección del funicular y desde lejos pude ver como se despedía con su mano en alto. Doy gracias a Dios por haber conocido a tan hermosa dama.

Iván Tapia

Valparaíso, 12 de marzo de 2009.

jueves, 12 de febrero de 2009

TESTIMONIO


No necesito pastillas para dormir
si estás conmigo
todos los sueños florecen
cuando me hablas al oído.

No necesito millones
ni acorralar los corazones
y sólo en tu cafetera
todo el cielo enamorado se cuela.

No necesito decirte 2,500 veces
multiplicado por 7
que te espero noche y día.
Que me disculpen los sabios
pero la sabiduría
duerme detrás de tu oreja
y no en Grecia
como la historia creía.

Abreme la noche y ven a ver
cómo te puedo querer eternamente
cúrame la sombra al caminar
que se corre si no estás.

No necesito violines
pizzicatos en el pecho
eres todo mi concierto
la más bella sinfonía.

Que me disculpe el poeta
pero toda la poesía
la encuentro sobre un madero
y me verso con tus rodillas que riman.

Abreme la noche y ven a ver
cómo te puedo querer eternamente
cúrame la sombra al caminar
que se corre si no estás.


Canción de Juan Luis Guerra. La puedes escuchar en

viernes, 9 de enero de 2009

LA NIÑA QUE SILENCIO A LA O.N.U. POR 5 MINUTOS.


Hola, soy Severn Suzuki y hablo por ECO (Environmental Children's Organisation), Organización Infantil del Medio Ambiente. Somos un grupo de niños de 13 y 14 años de Canadá intentando lograr un cambio: Vanessa Suttie, Morgan Geisler, Michelle Quigg y yo.

Recaudamos nosotros mismos el dinero para venir aquí, a cinco mil millas para deciros a vosotros, adultos, que tenéis que cambiar vuestra forma de actuar. Al venir aquí hoy, no tengo una agenda secreta. Lucho por mi futuro. Perder mi futuro no es como perder unas elecciones o unos puntos en el mercado de valores. Estoy aquí para hablar en nombre de todas las generaciones por venir.

Estoy aquí para hablar en defensa de los niños hambrientos del mundo cuyos lloros siguen sin oírse. Estoy aquí para hablar por los incontables animales que mueren en este planeta porque no les queda ningún lugar adonde ir.

No podemos soportar no ser oídos.


Tengo miedo de tomar el sol debido a los agujeros en la capa de ozono. Tengo miedo de respirar el aire porque no sé qué sustancias químicas hay en él. Solía ir a pescar a Vancouver, mi hogar, con mi padre hasta que hace unos años encontramos un pez lleno de cánceres. Y ahora oímos que los animales y las plantas se extinguen cada día, desvaneciéndose para siempre.


Durante mi vida, he soñado con ver las grandes manadas de animales salvajes y las junglas y bosques repletas de pájaros y mariposas, pero ahora me pregunto si existirán siquiera para que mis hijos los vean. ¿Tuvieron que preguntarse ustedes estas cosas cuando tenían mi edad?


Todo esto ocurre ante nuestros ojos y seguimos actuando como si tuviéramos todo el tiempo que quisiéramos y todas las soluciones. Soy solo una niña y no tengo todas las soluciones, pero quiero que se den cuenta: ustedes tampoco las tienen. No saben como arreglar los agujeros en nuestra capa de ozono. No saben como devolver a los salmones a aguas no contaminadas. No saben como resucitar un animal extinto. Y no pueden recuperar los bosques que antes crecían donde ahora hay desiertos. Si no saben como arreglarlo, por favor, dejen de romperlo.


Aquí, deben ser delegados de gobiernos, gente de negocios, organizadores, reporteros o políticos, pero en realidad sois madres y padres, hermanos y hermanas, tías y tíos, y todos vosotros sois el hijo de alguien. Aún soy solo una niña, y sé que todos somos parte de una familia formada por cinco billones de miembros, de hecho por treinta millones de especies, y todos compartimos el mismo aire, agua y tierra. Las fronteras y los gobiernos nunca cambiarán eso.


Aún soy solo una niña, y sé que todos estamos juntos en esto y debemos actuar como un único mundo tras un único objetivo. En mi rabia no estoy ciega, y en mi miedo no estoy asustada de decir al mundo como me siento. En mi país derrochamos tanto… Compramos y despilfarramos, compramos y despilfarramos, y aún así los países del Norte no comparten con los necesitados. Incluso teniendo más que suficiente, tenemos miedo de perder parte de nuestros bienes, tenemos miedo de compartir.


En Canadá vivimos una vida privilegiada, plena de comida, agua y protección. Tenemos relojes, bicicletas, ordenadores y televisión. Hace dos días, aquí en Brasil, nos sorprendimos cuando pasamos algún tiempo con unos niños que viven en la calle. Y uno de esos niños nos dijo: "Desearía ser rico, y si lo fuera, daría a todos los niños de la calle comida, ropas, medicinas, hogares y amor y afecto". Si un niño de la calle que no tiene nada está deseoso de compartir, ¿por qué somos nosotros, que lo tenemos todo, tan codiciosos?


No puedo dejar de pensar que esos niños tienen mi edad, que el lugar donde naces marca una diferencia tremenda, que podría ser uno de esos niños que viven en las favelas de Río; que podría ser un niño muriéndose de hambre en Somalia; una víctima de la guerra en Oriente Medio o un mendigo en India. Aún soy solo una niña y se que si todo el dinero gastado en guerras se utilizara para acabar con la pobreza y buscar soluciones medioambientales, qué lugar maravilloso sería la Tierra.

En la escuela, incluso en el jardín de infancia, nos enseñan a comportarnos en el mundo. Ustedes nos enseñan a no pelear con otros, a arreglar las cosas, a respetarnos, a enmendar nuestras acciones, a no herir a otras criaturas, a compartir y no ser codiciosos. ¿Entonces por qué salen fuera y se dedican a hacer las cosas que nos dicen que no hagamos?

No olviden por qué asisten a estas conferencias, lo hacen porque nosotros somos sus hijos. Están decidiendo el tipo de mundo en el que creceremos. Los padres deberían poder confortar a sus hijos diciendo: "todo va a salir bien", "esto no es el fin del mundo" y "lo estamos haciendo lo mejor que podemos". Pero no creo que puedan decirnos eso más. ¿Estamos siquiera en su lista de prioridades?


Mi padre siempre dice: "Eres lo que haces, no lo que dices". Bueno, lo que ustedes hacen me hace llorar por las noches. Ustedes, adultos, dicen que nos quieren. Os desafío: por favor, haced que vuestras acciones reflejen vuestras palabras.

Gracias.

viernes, 2 de enero de 2009

REFLEXIÓN DE AÑO NUEVO.


El año nuevo es el término de un ciclo y el inicio de otro. Los seres humanos, como partes integrantes de un ecosistema, vivimos dentro de ciclos: las estaciones del año, la respiración, las distintas edades de la vida, el ciclo del agua, la multiplicación, en fin la vida y la muerte. Como una forma de dar un sentido trascendente a estos procesos de cambio externos e internos, los asociamos a ritos, costumbres, tradiciones. Los sociólogos llaman a estas acciones, con frecuencia referidas al devenir de una edad o estado a otra edad o estado, “ritos de paso”.

Las fiestas de Año Nuevo son, en cierto modo, un rito de paso, celebrado con un cena familiar, fuegos artificiales, recuerdos y evaluaciones del año que se va, nostalgias de parientes lejanos o ya fallecidos, para despedir, “quemar”, cerrar y recordar el Año Viejo, y con brindis de champagne, vestuario festivo y cotillón, baile y abrazos con buenos deseos o “bendiciones” para recibir con alegría, esperanza y ternura al Año Nuevo.

Nuestra cultura cristiana ha asumido esta fiesta como una respetable tradición secular –no vamos a utilizar el despectivo término “pagana”- ya que es del siglo, puesto que la Iglesia Cristiana no contempla en sus contenidos esta fiesta. Incluso el calendario eclesiástico no es coincidente. Lo más cercano a una renovación de la vida es la fiesta de la Resurrección del Señor Jesucristo, que se celebra en Semana Santa. Aunque en un lugar llamado Bayaguana se celebra al Santo Cristo de los Milagros el día de Año Nuevo.

Cada persona, desde su particular modo de sentir la vida, de acuerdo a su edad y a su cultura, celebrará estas fiestas con más o menos intensidad, pero indudablemente la mayoría las vivirá con gran emoción. A nosotros nos interesa rescatar ciertos valores de ellas, principalmente el de brindarnos una oportunidad para reflexionar en el camino que hemos hecho hasta ahora, agradecer a Dios por todos sus beneficios y proyectarnos con esperanza hacia el mañana. También necesitamos realizar este ejercicio en sentido horizontal, es decir con gratitud hacia nuestros familiares, amigos y hermanos en la fe, porque nadie es una isla y todo logro personal es, en gran medida, fruto de una interacción con el otro. Tal vez por ello esta fiesta se vive en familia, porque fortalece los vínculos de la unidad fundamental del tejido social. Mas, no olvidemos la dimensión vertical que requiere todo rito o liturgia; es necesario que nos contactemos con el Autor de la Historia, Aquél que es Señor de la Vida para que ésta cobre su verdadero sentido, el de la trascendencia.


Iván Tapia

miércoles, 10 de septiembre de 2008

EL JARDÍN DE MI CASA.

Sergio Tapia Lira
1925 - 2004



Hace poco me quedé mirando el pequeño jardín de nuestra casa, tan repleto de plantas, árboles y flores. Y más allá de su agreste belleza pude ver dos cosas fundamentales: la fuerza y grandeza de la naturaleza y la mano diligente y cariñosa de mi querida esposa. Sin ella, este pequeño espacio de terreno estaría lleno de maleza y una que otra flor cuya semilla habría traído el viento. Sin embargo, ella ha preparado la tierra, la ha abonado, ha plantado semillas, patillas y arbolitos, que ya están adultos, por tanto están verdes, floridos, con frutos, que nos regalan su dulzor y sus ramas que nos dan sombra, pero por sobre todo crean un ambiente natural. Es algo que lo hace a uno trasladarse a los lugares campestres, donde tanto ha disfrutado con toda su familia. Es algo difícil de explicar, pero cuando miro el jardín, veo a mi incomparable esposa, a mis hijos... parece que es una síntesis de mi vida.


Valparaíso, diciembre de 1998.